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Habitualmente se recomienda a la pareja que se realice estudios después de un año de no lograr un embarazo, siempre y cuando tenga relaciones sexuales frecuentes y no utilice ningún método anticonceptivo.
Infertilidad se define exactamente como la respuesta anterior. Esterilidad se refiere a un término en el que la infertilidad se torna irreversible. Hasta hace pocos años utilizábamos la definición actual de infertilidad como esterilidad.
Sí. El estrés puede ocasionar anovulación (falta de ovulación) y una alteración en la cantidad de producción de espermatozoides
Más que la frecuencia, la clave es conocer el periodo fértil de una mujer, habitualmente entre los días 14 a 21 del ciclo menstrual.
La indicación debe ser a través de un examen médico, habitualmente es consecuencia de un factor con daño irreversible. Depende de los resultados de los estudios que investigan los diversos factores. En ocasiones la fertilización in Vitro es el último paso de los protocolos de manejo de infertilidad. Pero también puede ser la primera línea de tratamiento.
Depende de los factores que causan la infertilidad, la respuesta al tratamiento y el curso mismo de todo el programa de manera individual de la paciente. Habitualmente se ofrecen hasta tres ciclos.
Hay pacientes con endometriosis leve que sí pueden embarazarse de manera natural o con procedimientos de reproducción asistida de baja complejidad.
No hay una edad límite. En la mujer, lo ideal es antes de los 35 años y en el hombre, 40. Es importante que los pacientes conozcan los riesgos de salud cuando hay un embarazo a edad más avanzada.
Debe ser un médico especialista en ginecoobstetricia, certificado por el Consejo respectivo y con experiencia en estos temas. Si se trata de procedimientos de reproducción asistida (fertilización in Vitro) es preferible acudir con un ginecoobstetra-biólogo de la reproducción, también con la certificación respectiva.
Los de baja complejidad como la inseminación artificial homóloga (con semen de la pareja), heteróloga (semen de donador) y los de alta complejidad como la fertilización in Vitro con sus variantes individuales.
Existen dos riesgos:
• La posibilidad de generar un número excesivo de óvulos (Síndrome de hiperestimulación ovárica).
• El embarazo múltiple (Generar) o de alto orden fetal (3 o más fetos)
Cada persona tiene un distinto umbral al dolor. Muchos de los tratamientos requieren de la aplicación de medicamentos intramusculares o subcutáneos. En algunos casos se recurre a cirugías, ya sea de mínima invasión o tradicionales. La fertilización in Vitro requiere de técnicas invasivas como la captura ovular, que es un procedimiento realizado bajo anestesia.
Siempre existe esa probabilidad, sobre todo cuando se realiza una hiperestimulación ovárica. El seguimiento cercano de los tratamientos disminuye este riesgo.
Es el estudio del factor masculino. Se evalúa el conteo, la movilidad y las formas de los espermatozoides.
En algunos es recomendable. Hay que tomar en cuenta que someterse a un tratamiento de este tipo, involucra a la pareja en un estrés que puede complicar la relación.
Los medicamentos para este tipo de tratamientos son de cierta complejidad biológica y no son baratos. En México, en los mejores centros de fertilidad, cuesta la mitad que en Estados Unidos.
Depende de cada pareja. A veces se puede tener éxito a la primera. Habitualmente se recomiendan 4 ciclos de tratamiento bien llevado, en el caso de la hiperestimulación ovárica controlada ya sea con coito programado o con inseminaciones. En fertilización in Vitro como se dijo anteriormente, depende de cada caso.
Peligrosos en el sentido de que requieren de un seguimiento muy estricto por parte de los médicos y personal calificado, ya que se puede poner en riesgo la integridad física de una paciente si los medicamentos no se manejan de manera adecuada.
Si, en las clínicas de reproducción asistida pueden orientarte al respecto.
Sí.
Sí, pero el éxito del procedimiento con un óvulo congelado disminuye de manera importante.
Es un estudio realizado por radiólogos con el cual se evalúa la cavidad uterina y la permeabilidad de las trompas de Falopio.
En términos ginecológicos, es una cirugía de mínima invasión que nos permite evaluar las condiciones del útero, trompas de Falopio, ovarios, así como cavidad abdominal en su totalidad.
Si, preferentemente mediante laparoscopía o histeroscopía.